Se le llama teoría de los dos
demonios a la concepción según la cual los actos de violencia y
terrorismo perpetrados por las FUERZAS ARMADAS durante el TERRORISMO
DE ESTADO en las décadas de 1970 y 1980 en la Argentina son
de algún modo equiparables con los actos de violencia y terrorismo de
las organizaciones guerrilleras,La siguiente frase de Ernesto Sabato en
el prólogo al informe NUNCA MAS se suele aludir como representativa
de esta visión imperante durante el juicio a las juntas:
Durante la década del 70 la Argentina
fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha
como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países.
Así aconteció en Italia, que durante largos años debió sufrir la despiadada
acción de las formaciones fascistas, de las Brigadas Rojas y de grupos
similares. Pero esa nación no abandonó en ningún momento los principios del
derecho para combatirlo, y lo hizo con absoluta eficacia, mediante los
tribunales ordinarios, ofreciendo a los acusados todas las garantías de la
defensa en juicio; y en ocasión del secuestro de Aldo Moro, cuando un miembro
de los servicios de seguridad le propuso al General Della Chiesa torturar a un
detenido que parecía saber mucho, le respondió con palabras memorables: «Italia
puede permitirse perder a Aldo Moro. No, en cambio, implantar la tortura».
No fue de esta manera en nuestro país:
a los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un
terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de
1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando,
torturando y asesinando a miles de seres humanos.
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